sábado, 26 de octubre de 2013

No le sale una

El cronopio no milita, el cronopio solo se ríe. Y cuando alguno le adjudica que milita, cuando algún otro lo tilda de "militante", el cronopio cambia su cara, se convierte en seriedad pura, y con responsabilidad hacia si mismo se vuelve a su casa a hacer solo poemas, solo solo poemas, porque escuchó por ahí que militar empobrece el espíritu poético. El cronopio preocupado hace poemas con el esfuerzo de evitar las palabras, población, deseo colectivo, militancia, y las trata de reemplazar por palabras como: amor, sabiduría, alegría. La peor noticia para el cronopio es cuando se enteró que acaba de surgir un partido político que anima al mundo a crear poemas, poemas hermosos con las palabras: amor, sabiduría y alegría.

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