lunes, 14 de octubre de 2013

Tarea imposible

Triste el cronopio intentando e intentado lograr ver su perfil en la sombra de su pared. Si mira no ve, y si corre la cara para generar el perfil lo único que ve es el cuadro de Bjork del placard. Entonces la única opción que le queda es el punto medio, lo mas extremo posible hacia el lado de no mirar, y solo asi (haciendo mucha fuerza de reojo y contradicción en su cuerpo) podrá ver un débil perfil, un medio perfil, con apenas una mínima silueta de sus labios. Como hago como hago? se pregunta el cronopio, y le agarra un claro sentimiento de angustia o ni siquiera sabe como llamarlo: el sentimiento basado en el hecho bastante usual, de nunca lograr las tareas que tanta alegría le darían, todo lo que quiere hacer resultan cosas complejas, absurdas e impracticables. Por qué tanta irracionalidad para el cronopio? Por qué tanta torpeza? Ni aún reflexionando puede lograr resolverlo? Es posible que la reflexión de un cronopio no desemboque inevitablemente en el olvido, la distracción, o algún juego de mesa por ahí tirado? Solicito alguien con una solución.

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